«¿Cuántos geles necesito?» es la primera pregunta equivocada. Empieza por los gramos de carbohidratos por hora y tu tasa de sudoración personal, y la cantidad de geles — junto con tus objetivos de líquidos y sodio — sale automáticamente.

Por qué los carbohidratos por hora superan a contar geles

Cada marca de gel contiene una cantidad distinta de carbohidratos, así que «cuántos geles» no tiene una respuesta fija hasta que conoces tu objetivo de gramos por hora. Una vez que fijas ese número — de 60 a 90 g/hr para la mayoría de los eventos, hasta 120 g/hr si lo has entrenado — la cantidad de geles es solo una división. Esta calculadora empieza por ahí en lugar de asumir una marca.

Tu tasa de sudoración importa más que un número genérico de líquidos

Las necesidades de líquidos varían enormemente entre corredores y condiciones — un rango genérico de 400-800 mL/hr puede quedarse corto por el doble para alguien que suda mucho en el calor. Un simple test de sudoración (pesarte antes y después de un entrenamiento) te da un número personal que esta calculadora usa en lugar de la estimación siempre que lo proporciones.

Practica tu objetivo de carbohidratos antes del día de la carrera

El intestino puede entrenarse para absorber más carbohidratos, pero solo con práctica. Si tu objetivo es de 90 g/hr o más, ensáyalo primero en las tiradas largas de entrenamiento — el día de la carrera es el peor momento para descubrir que no toleras tanta azúcar de golpe.

El calor cambia los líquidos y el sodio, no los carbohidratos

Las temperaturas más altas el día de la carrera elevan las pérdidas de sudor y sodio, así que esta calculadora escala tus objetivos de líquidos y sodio con la temperatura que ingreses. Tu objetivo de carbohidratos, en cambio, se mantiene prácticamente igual sin importar el clima — depende de cuán duro y cuánto tiempo trabajas, no de cuánto calor hace.