El puntaje de riesgo TIMI para infarto de miocardio con elevación del ST (STEMI) es una herramienta de cabecera que convierte 8 datos ya disponibles al presentarse en un solo número de 0-14 que estima el riesgo de mortalidad a 30 días. Fue diseñado para calcularse rápidamente, sin retrasar la terapia de reperfusión de emergencia que todos los pacientes con STEMI necesitan independientemente del puntaje.

Cómo funciona el puntaje de riesgo TIMI STEMI

A diferencia de algunos puntajes de riesgo donde cada criterio vale el mismo número de puntos, el puntaje TIMI STEMI asigna diferentes pesos según qué tan fuertemente predijo cada factor la mortalidad en la cohorte de derivación. La edad contribuye hasta 3 puntos (2 para 65-74, 3 para 75 o más), la presión arterial sistólica por debajo de 100 mmHg contribuye 3 puntos, la frecuencia cardíaca por encima de 100 lpm y la clase de Killip II-IV contribuyen 2 puntos cada una, y los criterios restantes — antecedentes de diabetes/hipertensión/angina, bajo peso corporal, compromiso anterior y retraso en el tratamiento — contribuyen 1 punto cada uno. El total resultante de 0-14 se traduce en una tasa de mortalidad a 30 días publicada que va del 0,8% en un puntaje de 0 hasta el 35,9% en un puntaje superior a 8.

Los 8 criterios

Los criterios se dividen en tres grupos generales: vulnerabilidad basal (edad, diabetes/hipertensión/angina previas, bajo peso corporal), gravedad hemodinámica aguda (presión arterial baja, frecuencia cardíaca alta, clase de Killip) y características del infarto (localización anterior o BRI, y retraso en el tratamiento). La inestabilidad hemodinámica y la presión arterial baja llevan los pesos más altos porque reflejan más directamente el grado de compromiso miocárdico al presentarse.

Alcance y limitaciones

El puntaje de riesgo TIMI STEMI se derivó y validó en pacientes con IM con elevación del ST inscritos en el ensayo InTIME II — es una herramienta distinta del puntaje de riesgo TIMI para AI/NSTEMI, que usa criterios diferentes y predice un resultado distinto. Calcular este puntaje nunca debe retrasar la terapia de reperfusión crítica en el tiempo; está destinado a la estratificación de riesgo y la comunicación después de que se ha iniciado el tratamiento, no como una barrera al tratamiento. Como cualquier puntaje de riesgo clínico, estima el riesgo a nivel poblacional y no reemplaza el criterio clínico individualizado.