El cálculo del déficit de sodio es un primer paso estándar en la planificación de la reposición de sodio para la hiponatremia: convierte una brecha de valor de laboratorio (sodio actual frente a sodio objetivo) en una cantidad total, en miliequivalentes, usando una estimación del agua corporal total del paciente. Esta guía explica de dónde proviene el factor de agua corporal total, por qué el déficit es una cantidad total y no una tasa, y los límites de este enfoque simplificado.
Qué representa el déficit de sodio
La concentración de sodio sérico refleja el equilibrio entre el sodio corporal total y el agua corporal total. Cuando el sodio es bajo (hiponatremia), el objetivo de la terapia de reposición suele ser elevar la concentración hacia un objetivo más seguro o normal. Debido a que la concentración es una razón entre sodio y agua, cerrar esa brecha requiere conocer no solo la diferencia de sodio, sino también el volumen de agua en el que está disuelto — el agua corporal total (ACT).
La fórmula del déficit de sodio multiplica la brecha de sodio (objetivo menos actual, en mEq/L) por el ACT estimada (en litros) para obtener una cantidad total en miliequivalentes. Este es el marco de Adrogué–Madias, ampliamente utilizado para planificar la reposición de sodio y agua, y es el punto de partida estándar que utilizan los clínicos antes de elegir un líquido, una tasa y un plan de monitoreo específicos.
Por qué el agua corporal total se estima por peso, sexo y edad
El agua constituye una proporción diferente del peso corporal según el sexo y la edad, principalmente porque el tejido magro retiene más agua que el tejido graso, y la masa magra difiere según el sexo y disminuye con la edad. La calculadora usa el atajo estándar a pie de cama: 0,6 del peso corporal para hombres adultos, 0,5 para mujeres adultas, y factores más bajos (0,5 para hombres, 0,45 para mujeres) para pacientes de 65 años o más. Este atajo es una aproximación simplificada de la fórmula de regresión de Watson, más detallada, elegida por su rapidez y facilidad de uso a pie de cama.
Debido a que el ACT escala todo el déficit, obtener el factor correcto importa: usar el factor de adulto en un paciente de edad avanzada — o el factor masculino en una paciente femenina — puede sobreestimar o subestimar de forma significativa la cantidad de sodio que se necesita reponer.
Una cantidad total, no una tasa — y por qué la tasa importa más
El número que produce esta calculadora es el déficit de sodio total necesario para alcanzar el objetivo — no dice nada sobre la rapidez con la que debe administrarse ese sodio. En la práctica, la tasa de corrección es al menos tan clínicamente importante como la cantidad total. Corregir la hiponatremia crónica demasiado rápido es una causa bien documentada del síndrome de desmielinización osmótica, una lesión neurológica grave y a veces permanente. Las guías clínicas generalmente limitan la tasa de aumento del sodio en ventanas de 24 y 48 horas, y el líquido específico, la tasa de infusión y el esquema de monitoreo son decisiones individualizadas que van mucho más allá de un único número de déficit.
Esta calculadora es una estimación de punto de partida para la cantidad total involucrada — no calcula ni recomienda una tasa de infusión, tipo de líquido o esquema de tratamiento.
Límites de esta estimación
El atajo de fracción de ACT es un promedio poblacional, no una medición del agua corporal real de ningún individuo — puede ser menos preciso en obesidad, desnutrición, edema o composición corporal inusual. La fórmula del déficit también asume un modelo de un solo compartimento y no contempla pérdidas continuas de sodio o agua, líquidos intravenosos ya administrados, ni la causa subyacente de la anomalía de sodio (que cambia tanto el enfoque de tratamiento como la tasa de corrección segura). Usa esta calculadora como un punto de partida educativo, no como un sustituto de la evaluación clínica individualizada y el monitoreo por un profesional de la salud calificado.