La osmolalidad plasmática calculada estima la concentración de partículas disueltas en la sangre a partir de tres análisis rutinarios — sodio, glucosa y BUN — sin esperar el resultado de un osmómetro enviado a laboratorio externo. Esta calculadora aplica la fórmula estándar de medicina de urgencias y clasifica el resultado frente al rango normal de 275-295 mOsm/kg.

Cómo funciona

La osmolalidad plasmática calculada usa Osm = 2 x Sodium + Glucose/18 + BUN/2.8. El sodio se duplica porque va acompañado de un anión (principalmente cloruro o bicarbonato) que aporta aproximadamente un número igual de partículas osmóticamente activas. La glucosa y el BUN se dividen entre sus respectivos factores derivados del peso molecular (18 y 2,8) para convertir de mg/dL a mmol/L, poniendo los tres términos en la misma base molar antes de sumarlos.

El resultado aproxima lo que un osmómetro de laboratorio mediría directamente por descenso crioscópico. En una persona sana con función renal normal, la osmolalidad calculada y la medida típicamente concuerdan dentro de unos 10 mOsm/kg.

Datos ingresados y su significado

Sodio (mEq/L) es el principal determinante de la osmolalidad plasmática en condiciones normales, ya que él y sus aniones acompañantes constituyen la mayoría del soluto plasmático.

Glucosa (mg/dL) se convierte en un contribuyente importante cuando está marcadamente elevada, como en la cetoacidosis diabética o el estado hiperosmolar hiperglucémico, donde también actúa como un osmol efectivo que extrae agua de las células.

BUN (mg/dL) aumenta con la insuficiencia renal o la deshidratación. Como la urea atraviesa libremente las membranas celulares, eleva la osmolalidad calculada sin producir el mismo grado de tonicidad real o desplazamiento de fluido que el sodio o la glucosa.

Límites y casos particulares

Esta calculadora computa la osmolalidad calculada, no la osmolalidad medida — ambas pueden divergir cuando están presentes sustancias osmóticamente activas no medidas. Una brecha osmolar (medida menos calculada) mayor a aproximadamente 10 mOsm/kg es una pista clave de ingestión de alcohol tóxico (metanol, etilenglicol, alcohol isopropílico) y debe motivar un cálculo dedicado de brecha osmolar y correlación clínica.

Algunas variantes publicadas agregan un término de etanol/3,7 para tener en cuenta el consumo reportado de alcohol; esta calculadora no lo incluye, por lo que un paciente con un nivel alto de alcohol en sangre mostrará una brecha osmolar artificialmente elevada si se compara con un valor medido sin ese ajuste. Como el BUN es un osmol inefectivo, la osmolalidad calculada puede sobreestimar la tonicidad real en pacientes con azotemia significativa — interprétala junto con el cuadro clínico completo, no como una prueba diagnóstica independiente.