El FENa es una de las pruebas a pie de cama más antiguas y utilizadas en nefrología: una única muestra pareada de suero y orina, aplicada a una razón simple, que ayuda a separar dos causas muy distintas de una creatinina en aumento — la reducción del flujo sanguíneo hacia riñones por lo demás sanos (azotemia prerrenal) frente al daño directo al propio tejido renal (LRA intrínseca, con mayor frecuencia necrosis tubular aguda). Esta guía explica qué mide el FENa, cómo leer el resultado y dónde falla la prueba.
Qué mide el FENa
Los túbulos renales reabsorben constantemente la gran mayoría del sodio que filtra el glomérulo — normalmente más del 99%. El FENa plantea una pregunta específica y acotada: del sodio filtrado, ¿qué fracción llegó realmente a la orina? La creatinina, que se filtra pero prácticamente no se reabsorbe ni se secreta en condiciones normales, sirve como marcador de referencia de cuánto líquido se filtró en primer lugar, por lo que el cálculo no requiere una recolección de orina cronometrada — una única muestra puntual de cada fluido es suficiente.
FENa = (Urine Na × Serum Cr) / (Serum Na × Urine Cr) × 100. La fórmula es la razón entre el aclaramiento de sodio y el aclaramiento de creatinina, expresada como porcentaje.
Cómo interpretar las bandas <1% / 1–2% / >2%
Cuando el flujo sanguíneo hacia el riñón se reduce — por deshidratación, pérdida de sangre, insuficiencia cardíaca o sepsis antes de que se instale una lesión tubular franca — los túbulos responden exactamente como deberían: reabsorben sodio agresivamente para ayudar al cuerpo a conservar volumen. En este contexto, el FENa suele ser menor al 1%.
Cuando los propios túbulos están dañados, como en la necrosis tubular aguda, esa maquinaria de reabsorción se ve afectada. El sodio filtrado que normalmente se recuperaría escapa hacia la orina, empujando el FENa por encima del 2%. Los resultados entre 1% y 2% son genuinamente indeterminados — pueden ocurrir en NTA temprana, obstrucción urinaria parcial, nefropatía inducida por contraste o un estado prerrenal que empieza a transicionar hacia lesión tubular, y requieren correlación clínica en lugar de una lectura limpia.
Por qué los diuréticos invalidan el FENa (y cuándo usar FEUrea en su lugar)
Los diuréticos de asa (furosemida, bumetanida) y las tiazidas actúan bloqueando directamente la reabsorción de sodio, que es exactamente la variable de la que depende el FENa. Un paciente que en verdad tiene depleción de volumen pero recibió recientemente un diurético puede mostrar un FENa falsamente elevado que simula una LRA intrínseca, simplemente porque el fármaco está forzando la salida de sodio independientemente de la causa subyacente.
En ese contexto, la fracción de excreción de urea (FEUrea) es la alternativa preferida, porque la reabsorción de urea es en gran medida un proceso pasivo que los diuréticos afectan mucho menos que el transporte de sodio. Consulta la pestaña vs FEUrea para ver la fórmula y los puntos de corte.