La puntuación Child-Pugh (formalmente la puntuación Child-Turcotte-Pugh) califica la gravedad de la cirrosis hepática usando cinco medidas clínicas y de laboratorio simples. Introducida por Pugh y colegas en 1973 como un refinamiento de la clasificación anterior de Child-Turcotte, sigue siendo una de las herramientas más ampliamente usadas para estadificar la gravedad de la cirrosis y estimar el pronóstico, incluyendo el riesgo quirúrgico en pacientes con enfermedad hepática.
Cómo funciona la puntuación Child-Pugh
Cinco parámetros se califican cada uno de 1 (más leve) a 3 (más grave) puntos: la bilirrubina total, la albúmina sérica y el INR se califican a partir de umbrales de laboratorio, mientras que la ascitis y la encefalopatía hepática se califican mediante evaluación clínica. Las cinco subpuntuaciones se suman, por lo que el total va de 5 a 15.
La puntuación total se corresponde con una de tres clases — A (5-6), B (7-9), o C (10-15) — cada una asociada con una supervivencia estimada diferente. A diferencia de las puntuaciones basadas únicamente en laboratorio, Child-Pugh mezcla deliberadamente valores de laboratorio objetivos con juicios clínicos (la gravedad de la ascitis y la encefalopatía), lo que es a la vez una fortaleza — captura la descompensación que los laboratorios por sí solos pueden pasar por alto — y una fuente de variabilidad entre observadores.
Leyendo la clase y la estimación de supervivencia
La Clase A indica cirrosis bien compensada con el mejor pronóstico (aproximadamente 100% de supervivencia a 1 año y 85% a 2 años). La Clase B indica un compromiso funcional significativo (aproximadamente 80% de supervivencia a 1 año y 60% a 2 años). La Clase C indica cirrosis descompensada avanzada con el peor pronóstico (aproximadamente 45% de supervivencia a 1 año y 35% a 2 años). Estas cifras son promedios poblacionales de la literatura original, no una predicción para ningún paciente individual.
La clase Child-Pugh también se usa clínicamente para estimar el riesgo perioperatorio de pacientes con cirrosis sometidos a cirugía, y históricamente guió decisiones sobre la cirugía de várices esofágicas, el contexto original en el que se desarrolló la puntuación.
Límites y cómo debe usarse
Dos de los cinco parámetros — la ascitis y la encefalopatía hepática — se califican por juicio clínico en lugar de un valor de laboratorio, lo que introduce una variabilidad entre observadores que las puntuaciones basadas puramente en laboratorio, como el MELD, evitan. Para las decisiones de asignación de trasplante hepático, ahora se prefiere el MELD o el MELD-Na porque usa valores de laboratorio continuos (bilirrubina, creatinina, INR y sodio) y estratifica el riesgo con mayor precisión en el extremo de mayor agudeza del espectro. Child-Pugh sigue siendo, no obstante, ampliamente usado para la estadificación general de la gravedad de la cirrosis, las decisiones de elegibilidad para tratamiento y la comunicación del pronóstico en la práctica clínica diaria.
Esta calculadora es solo para educación y apoyo a la decisión clínica. No reemplaza la evaluación completa de un médico y no debe ser la única base para decisiones de pronóstico, listado de trasplante o tratamiento.