El precio de etiqueta es la peor forma de comparar un auto eléctrico con uno de gasolina. Los eléctricos suelen costar más al inicio pero mucho menos de mantener, así que la pregunta honesta es cuánto tiempo toma que el menor costo de operación recupere el mayor precio de compra. Esta calculadora responde eso con una curva de costo total de propiedad año por año y un punto de equilibrio claro — y te permite poner a prueba el resultado contra los números que más importan.

Los cinco costos que deciden al ganador

El costo real de propiedad tiene cinco partes móviles: precio de compra (menos incentivos), energía, mantenimiento, seguro y depreciación. Los EV típicamente ganan en energía y mantenimiento — sin cambios de aceite, menos piezas de desgaste, y electricidad que es más barata por milla que la gasolina a tarifas de casa. Los autos de gasolina suelen ganar en precio inicial y, a veces, en seguro. La depreciación juega en ambos sentidos y se ha reducido conforme el mercado de EV usados ha madurado. La calculadora suma todo esto año por año y resta el valor de reventa, así que comparas el costo neto, no solo el gasto.

Carga en casa vs. carga pública lo cambia todo

El número individual que hace o deshace el caso del EV es tu precio eléctrico combinado. Cargar en casa a $0.12–$0.18/kWh puede ser un tercio del costo por milla de la gasolina. Depender de la carga rápida pública DC a $0.35–$0.50/kWh puede hacer que la ventaja de energía del EV se evapore — la carga pública a veces no es más barata que la gasolina por milla. Por eso esta herramienta pide ambas tarifas y tu proporción de carga en casa, en lugar de asumir un solo número barato.

Kilometraje, horizonte e incentivos

Tres palancas controlan el punto de equilibrio. El kilometraje anual multiplica el ahorro por milla, así que los conductores de alto kilometraje alcanzan el equilibrio más rápido. El horizonte de propiedad determina cuánto de ese ahorro realmente te embolsas antes de vender. Y los incentivos — el Crédito Federal por Vehículo Limpio más cualquier descuento estatal o de la empresa eléctrica — reducen directamente la brecha inicial del EV. Como las reglas de los incentivos cambian y dependen del vehículo específico y tu ingreso, trata el crédito como una estimación y confirma la elegibilidad antes de contar con él.

Cómo leer el punto de equilibrio

Si el EV alcanza el equilibrio, digamos, a los 2.4 años, cualquier tiempo que lo conserves más allá de eso es dinero ahorrado frente al auto de gasolina. Si el resultado indica que la gasolina sigue siendo más barata durante todo tu horizonte, generalmente significa bajo kilometraje, mucha carga pública, o ningún incentivo — sube cualquiera de esos y vuelve a revisar. La pestaña de Sensibilidad está hecha exactamente para esto: arrastra el precio de la gasolina, la tarifa eléctrica y el kilometraje para ver qué tan sólida es realmente tu conclusión.